Una vez más no me veo capaz de resolver el misterio de los jitazos. ¿Por qué una canción es capaz de brillar sobre millones de canciones similares? ¿Por qué desde hace una semana no puedo sacarme de la cabeza Let’s go Surfing, de The Drums?
Una repetitiva línea de bajo + unos silbidos + unas palmas + una voz perezosa + un sentimiento lúdico que, en su envés, se vuelve oscuro y parece presagiar cosas terribles. De eso va el pop, de algo hermoso y efímero, como la felicidad o la juventud.
El Forest había cuajado una muy buena campaña en la 94-95 con la aparición de Stan Collymore como una de las figuras emergentes del fútbol inglés y que se fue ese verano del 95 al Liverpool... span>