Domingo, 1 de febrero de 2009
Gianfranco Zola, el mago tranquilo
Desde hace unos meses el público de las islas vuelve a disfrutar de la carismática sonrisa de Zola. Su llegada en septiembre para hacerse cargo del banquillo del West Ham fue recibida con entusiasmo por la parroquia de Upton Park. Paradójicamente, las muestras de alegría más efusivas llegaron desde el otro extremo de la ciudad; y es que la afición del Chelsea le venera por encima de cualquier otro futbolista. No en vano, hablamos del votado por su afición en 2003 como mejor jugador de la historia del club. El pequeño Zola nació y se crió en las montañas de Cerdeña. Aquel entorno soleado, familiar y tranquilo debió contribuir a forjar su carácter afable y alegre. Es esta personalidad sencilla y cercana la que le caracterizó como profesional y con la que se ganó el cariño de aficionados y compañeros. Nunca tuvo una palabra más alta que otra con la prensa o un mal gesto con un caza autógrafos, algo que ayudó, sin pretenderlo, a cambiar la imagen negativa que se tenía de los futbolistas foráneos .... si quieres leer mas














