Interesante homenaje de Nike al Arsenal. La marca ha creado un fotomontaje que reúne a todos los jugadores que han pasado por el equipo desde su nacimiento, en 1913, hasta la actualidad en una sola foto.
[caption id="attachment_5450" align="aligncenter" width="300" caption="OBSERVA LA FOTO EN GRANDE"][/caption]
La imagen estará presente de forma permanente en el fondo sur del estadio del club, en honor al antiguo estadio Highbury que se dejó de utilizar en 2006.
490 jugadores y entrenadores en la historia de los gunners
Desde la fundación del club en 1913 hasta 2006, más de 490 jugadores y entrenadores han pasado por el primer equipo.
Me vienen a la mente otros muchos temas y canciones futbolísticas, más allá de los himnos propios de los equipos. Son canciones que hablan del sentimiento del artista con respecto al deporte rey, de admiración a su equipo, a su selección o a un jugador determinado. No existe una amplia discografía futbolística, ni tan siquiera de una enorme calidad reconocida por los “gurús de la música”, aunque sí llegan a conseguir su objetivo: hacer disfrutar del fútbol también con el oido.
Son temas como “Three Lions” de Baddiel, Skinner & Lightning Seeds, que vió la luz justo antes de la Eurocopa de Inglaterra en el 96′, en el que solo el estribillo ya le hacía a uno emocionarse. Ese famoso ” It’s coming home, it’s coming home / It’s coming, football’s coming home”, aunque nació como apoyo a la selección inglesa en su Eurocopa, es ya un himno más del fútbol y ha sido escogido por muchos programas radiofónicos como sintonía propia (como Carrusel Deportivo). Dos años después la misma canción, variando ligeramente la letra del estribillo (“We still believe, we still believe…”) acompañó a los ingleses en el Mundial de Francia.
Una vez más no me veo capaz de resolver el misterio de los jitazos. ¿Por qué una canción es capaz de brillar sobre millones de canciones similares? ¿Por qué desde hace una semana no puedo sacarme de la cabeza Let’s go Surfing, de The Drums?
Una repetitiva línea de bajo + unos silbidos + unas palmas + una voz perezosa + un sentimiento lúdico que, en su envés, se vuelve oscuro y parece presagiar cosas terribles. De eso va el pop, de algo hermoso y efímero, como la felicidad o la juventud.