Samways: un estilista inglés con alma de guerrero
En los últimos tiempos venimos deleitándonos con las exhibiciones de los futbolistas españoles al otro lado del Canal de La Mancha. Los clubes ingleses, escoceses e incluso galeses se nutren de nuestro producto nacional porque el rendimiento que dan, tanto individual como colectivo, es muy alto y, además, son jugadores que se identifican plenamente con los valores del club al que defienden.
Sin embargo, si miramos a la inversa y echamos la vista atrás, son contadas las excepciones de futbolistas británicos que hayan triunfado realmente en nuestro país o que, de alguna manera, hayan calado de verdad en el corazón de nuestras exigentes aficiones. Tal vez, Beckham pueda considerarse el último que dejó, en cierto modo, su sello en nuestra liga.
Rotundos fracasos
Atrás quedaron rotundos y reiterados fracasos como los de Cunningham, Woodgate o Michael Owen en el Real Madrid, mi querido Stan Collymore en el Oviedo (duró apenas un mes), Peter Barnes y Ralph Meade en el Betis (dicen que este último no dio más de dos toques seguidos al balón el día de su presentación), Mark Hughes en el Barcelona (aguantó una temporada y se marchó al Bayern Munich) o el mítico Jerry Armstrong en el Mallorca (sí, aquel que anotó el gol con el que Irlanda del Norte nos mand.... si quieres leer mas















